Pantalla total
Publicado el 28/11/2007
La pantalla permanecería encendida, iluminada, a todas horas.
De ella surgirían todo tipo de motivos, algunos de los cuales parecerían realidades.
Un rectángulo o plano que colmaría la vista, último sentido.
Cualquier cosa incorporaría una para que pudiésemos ver y por lo tanto creer.
Cualquier cosa de verdad estaría conectada para serlo, asumámoslo.
Por doquier, aparatos sofisticados deberían hacer rebosar los sesos de información provocando un ruido ensordecedor en el cual el pensamiento se estancara.
La luz de la pantalla se haría cada vez más intensa, cegadora.
En el momento en el que superase a la luz solar, las retinas de la mayoría ya estarían atrofiadas.
La nueva realidad estaría basada en zonas de color, manchas en las que se disolvería la sangre, se estamparía el dolor.
Cualquiera debería ya tener acceso a la tecnología, basada en manchas y ruido.
Cualquiera tendría ahora que revestir su piel del látex que remplazase al tacto.
¡A buenas horas tus caricias, cuando sólo me quedase oído y tan poca vista!