Un día menos
Publicado el 19/07/2007
Un día menos, sin duda. Veinticuatro horas que no hacen más que almacenar ruido en mi cabeza, en mi estómago. Todo comienza la noche, en sueños. Un zumbido increscendo me agrede hasta que mi mente cesa su libertad nocturna para arrojarme a la voluntad condicionada de mi existencia. Métro-boulot-dodo. Eso es todo, dodo, dodo.
Un día menos agregado de disputas, de falsas sonrisas, de falsos amigos. No puedo evitar pensar en negro cuando mis deseos se alejan tanto de la realidad. No puedo evitar pensar que todo debe cesar, que soy yo quien debo dictar un presente que se me escapa, que no sé por donde coger. No sé por donde cogerlo. No puedo evitar intentar controlar lo incontrolable, la rutina, el hastío. Mi única esperanza: controlar lo incontrolable.
Un día menos que olvidar, que evitar, que detestar.
New York, New York...